Catalana d’Iniciatives fija su atención en aquellos proyectos empresariales estratégicos y dinámicos, que contribuyan al progreso económico de nuestro país. A su disposición ponemos la alternativa financiera que supone el private equity, pero también nuestro bagaje, adquirido en más de dos décadas de experiencia.
En la actual coyuntura de recesión económica global, el capital riesgo debe demostrar su capacidad en la gestión, así como la bondad de su modelo de negocio, contribuyendo al cambio de escenario, gracias a una actuación flexible e imaginativa. Así es como las empresas de private equity podemos contribuir al desarrollo, profesionalización, internacionalización y crecimiento del tejido empresarial de nuestro país, tal y como ya lo hemos hecho en el pasado reciente.
Mi particular convicción es que la desaparición del híper-apalancamiento no ha de ser una amenaza para este sector, sino todo lo contrario, puesto que elimina una importante distorsión y permite que el capital riesgo cumpla con su actividad fundamental: comprar empresas, aplicar en ellas una buena gestión, elaborar proyectos de crecimiento empresarial y crear valor para los accionistas y para la sociedad.
Entre las inversiones preferentes de Catalana d’Iniciatives, cabe resaltar aquellas que aportan ese valor añadido al que me he referido, como los proyectos de Capital Expansión y de Concentración Empresarial o BUILD UP, particularmente en compañías de sectores emergentes, pero muy atomizados, como ha sido el caso de E-Diagnostic, grupo líder español en el sector del telediagnóstico médico, y los procesos de Soundub y Tourline Express, que han dado lugar respectivamente al primer grupo del sector del doblaje en la Península Ibérica y a uno de los principales operadores independientes de mensajería. Se facilita así, una visión más amplia y una dotación de recursos y capacidades, necesarios en el actual mundo global, y se desarrollan compañías más sólidas y con mayor capacidad competitiva.
De este modo, Catalana d’Iniciatives -desde sus inicios- ha generado una inversión de alrededor de 700 millones de euros en 130 empresas españolas.
En cuanto a nuestra filosofía inversora, se orienta hacia una aportación de capital que oscila entre 6 y 12 millones de euros, en empresas cuya valoración se sitúe entre 15 y 60 millones de euros. Favorecemos así el desarrollo de compañías españolas que tienen voluntad de crecimiento y, para conseguirlo, optamos por tomar posiciones accionariales significativas, que permiten una implicación más activa en la gestión de las participadas.
Así pues, la situación actual es idónea para Catalana d’Iniciatives: operamos en el middle market (no en las grandes operaciones que requieren un exceso de financiación bancaria) y además, somos un claro exponente del buen funcionamiento de la colaboración público-privada, que se refleja tanto en nuestra composición accionarial, como en el desarrollo de nuestros proyectos.
Es ahora, en estos complejos tiempos de crisis, cuando Catalana d’Iniciatives potencia al máximo su sentido como instrumento financiero. En primer lugar, para contribuir al desarrollo de nuestro tejido empresarial; y también porque es en estos momentos cuando se puede participar en empresas a precios más razonables y, en consecuencia, cuando Catalana d’Iniciatives puede tener la capacidad de ofrecer un adecuado retorno a sus accionistas.
“La situación actual es idónea para Catalana d'Iniciatives: operamos en el middle market -no en las grandes operaciones que requieren un exceso de financiación bancaria-, y además somos un claro exponente del buen funcionamiento de la colaboración público-privada”